
El sábado en Andoain se celebró el
Andoaingo Jaialdia en su segunda edicion. Para este año los organizadores han presentado en la plaza Nafarroa y con entrada gratuita a bandas como
Chesterfield Kings y
Roy Loney &
Señor No como cabezas de cartel, los veteranos
Downliners Sect, los
Phantom Surfers,
Los Creyentes e
Ivan Julian acompañado de los argentino-bilbainos
Capsula.
Los
Phantom Surfers no tuve ocasión de verlos pero según me contaron sonaron flojos, por lo que creo que no me perdí gran cosa. De
Los Creyentes no tengo ni una referencia, será en otra ocasion.
Llegué con la actuacion de los
Downliners Sect ya empezada, mas o menos a mitad de su concierto. Lo que vi de ellos no me gustó demasiado, se les notaba ya muy pasados de vueltas, es una banda muy veterana y encima no se les notaba en forma. Hicieron un r&b sesentero muy gastado y verbenero, incluso en la versiones de
Berry o
Diddley no estuvieron bien. Mas que un concierto de rock parecía un grupo tocando para veraneantes de un club ingles en el Algarve o Benidorm. Son gente que lleva muchos en el negocio, se formaron en 1963, y varios de ellos han tocado con los grandes pero supongo que los años no perdonan para algunos.
Downliners SectLos siguientes en tocar fueron el experimentado musico norteamericano
Ivan Julian acompañado de la banda bilbaino-argentina
Capsula.
Julian fue miembro de grupos como
The Foundations,
The Outsets,
Lovelies o del grupo mítico de punk-rock
Richard Hell and the Voidoids y ahora anda girando por Europa con
Capsula. La actuación que ofrecieron resultó potente, en línea con los
Stooges,
Velvet Underground o los mencionados
Richard Hell and the Voidoids.
El grupo hizo versiones de
Richard Hell and the Voidoids como
Love Comes in Spurts o el
Crosstown Traffic de
Jimi Hendrix y el público disfrutó del show.
Ivan Julian & CapsulaDespues de una parada para el bocadillo, tenido en cuenta por la organizacion, salieron a escena el Primer cantante y miembro fundador de los esplendidos
Flamin' Groovies con el grupo donostiarra
Señor No. La expectación era grande por ver en acción a
Roy A. Loney, autor y protagonista de la primera época de una de las bandas más añoradas del rock y a decir verdad no defraudó. A pesar de su aspecto inicial de vendedor de seguros con peinado del Principe de Beukelar,
Loney nos ofreció un excelente concierto de rock and roll. Repasó algunos de los mejores temas de los
Groovies como
High Flyin' Baby,
Teenage head,
Second cousin o
Headin' for the Texas Border. La audiencia se entregó desde el principio lo que provocó que
Loney se fuera calentando a lo largo del show, empezandose a quitar parte de su vestimenta y bailando como un poseso al ritmo de la música. La voz de
Loney se encontraba en plena forma y su espíritu de rocker seguía intacto a pesar de los años. Para terminar la actuación, en el bis, realizaron una versión abrasiva de
Slow death con
Loney por los suelos retorciéndose con espasmos variados. Parece que hay
Loney para rato, esperando que sus últimos encuentros con
Jordan se fructifiquen en algo positivo.
Roy Loney & Señor NoPara terminar el festival tocaron los new yorkinos
Chesterfield Kings con su rock garage revival. Pero desgraciadamente nos dieron un recital bastante mediocre. Autores de grandes discos como
Here are the Chesterfield Kings o
Let's Go Get Stoned, tocaron un repertorio deslavazado y con un sonido mediocre. La voz de
Greg Prevost sonaba muy por encima del resto y más que cantar maullaba. Solo se preocupaba de tener bien colocado su look stoniano más que de ofrecer un buen show. Entre canciones, la charla de
Greg Prevost era infumable, además de estropear microfonos por estar bajando del escenario al público varias veces. La gente se empezó a cansar y empezó a abandonar el recinto según avanzaba la actuacion. Aguanté hasta el final aunque no me quedé a los bises, que los hubo.
Chesterfield KingsUn mal cierre para un festival, que aunque irregular, resultó interesante y gratis.