lunes, 2 de noviembre de 2009

Richmond Fontaine y Bravo Johnson en el Kafe Antzokia de Bilbao

Este viernes en el Kafe Antzokia de Bilbao actuaban dos grupos que habitan en los territorios del rock y del country alternativo americano actual, un género tan de moda en los últimos años. Por una parte hacía de telonero el músico cántabro Bravo Johnson, de nombre Ricardo Amurrio, escoltado por músicos de la tierra como Oscar Duke al bajo, Iñaki García a la batería o el fantástico guitarrista de los DelTonos Hendrik Roever a la guitarra. Como grupo principal nos visitaba el combo de Oregón Richmond Fontaine, con el cantante, compositor y escritor Willy Vlautin a la cabeza. A pesar de los precios populares, diez euros la entrada anticipada y doce en taquilla, no hubo ni mucho menos una gran afluencia de público, aunque si el suficiente ambiente para sentirnos a gusto en el garito.



Con el evento programado en un principio para las nueve y media de la noche, entramos al local sobre las diez menos diez y Bravo Johnson se encontraba ya tocando sobre el escenario. Con un set de algo más de una hora, Bravo Johnson desplegó un buen puñado de canciones que nos transportaban al mejor rock americano de la costa Oeste, de hecho el artista lleva afincado en Los Ángeles desde hace varios años. Claramente deudores del Young de los Crazy Horse, Grateful Dead, Dylan o Tom Petty, tocaron de forma convincente bonitas canciones y buenos desarrollos instrumentales. Lograron un sonido bastante bueno, con unas guitarras claras y bien definidas, destacando sobre todo el trabajo de Roever tanto con la púa como con el slide, y con unos teclados bien integrados dentro del conjunto. A pesar del buen tono musical que ofrecieron, su punto débil fue en mi opinión la actitud algo fría y poco apasionada que mostraron sobre el escenario. Hay que decir en su descargo que estaban grabando la actuación y que Bravo Johnson incluso se disculpo por no estar demasiado participativo con el público por esa razón. Supongo que no querían que nada les despistase para que la interpretación de los temas fuera la mejor posible, pero nunca hay que olvidarse que el rock no es solo música, también es actitud y sobre el escenario tiene que salir a relucir más que en ningún otro lugar. De todas formas disfruté mucho con la actuación de este grupo y sin duda habrá que tenerles en cuenta para el futuro.

Después actuaban los norteamericanos Richmond Fontaine, grupo que venía presentando su último álbum titulado We Used To Think The Freeway Sounded Like A River. Los de Oregón llevan ya una trayectoria de nueve álbumes desde 1996 lo que les convierte ya en un grupo veterano de la escena alternativa americana. Su estilo entronca perfectamente con el alt. Country cercano al Wilco de los noventa o a su semilla Uncle Tupelo. Dada la calidad de sus composiciones y el éxito de este estilo en los últimos tiempos, Richmond Fontaine ha tenido cierto reconocimiento tanto por parte de la crítica como por parte del público sobre todo en Europa. Comenzaron su actuación sobre las once y cuarto de la noche con un sonido más que aceptable y con una formación de dos guitarras, bajo y batería. Con un estupendo primer tema, Richmond Fontaine empezó a desgranar parte de su repertorio alternando la contundencia y la delicadeza a partes iguales. Los de Portland se caracterizan por tener unas letras muy logradas pero se puede decir que musicalmente se encuentran a la altura de sus textos. Con problemas de acoples en algunos temas, instrumentalmente destacaba su guitarrista Dan Eccles, que realizaba, ayudándose del pedal, unos riffs country con muy buen gusto. A pesar de la calidad que desprendieron en algunos temas, en mi opinión fue un show irregular. En ocasiones la voz de Vlautin quedaba algo tapada por la guitarra Eccles y los tiempos entre canción y canción se alargaban en demasía, quedando el conjunto de la actuación un tanto inconsistente. Una pena, ya que la música de Richmond Fontaine es proclive a crear ambientes y evocar esa tristeza y ese lirismo que emana del medio oeste americano. En apenas hora y media los de Portland finiquitaron el show, dejando la sensación de que nos podían haber ofrecido mucho más de los que nos dieron. Supongo que al ser la última actuación de la gira que han venido realizando por Europa en los últimos meses, pudo haber influido en el ánimo y en las fuerzas de la banda. Supongo que habrá otros escenarios y otras ocasiones para que estos chicos nos demuestren de lo que son capaces.



A modo de anécdota nos ocurrió que cuando fuimos al pequeño puesto de merchandising para comprarles algún disco, a Willy Vlautin le hizo mucha ilusión que mi amigo Santi llevara una camiseta de Dead Moon ya que estos eran de su mismo pueblo. Nos contó que era su grupo favorito de siempre y que les había visto en directo por lo menos cincuenta veces y lo cierto es que se puso súper contento. Nosotros le comentamos que les vimos hace unos años en una lúgubre sala de Santoña llamada Tropicana. Un tipo simpático este Willy. Poco más tarde cuando nos cruzamos con el guitarrista Dan Eccles en el local, también nos hizo un gesto de aprobación al ver la dichosa camiseta. No hay duda que la música une.

7 comentarios:

TSI-NA-PAH dijo...

Una agradable noche sin duda,tengo un par de amigos que son asiduos a los conciertos en el Antzokia.Lo que hace tener una camiseta,tambien me pasa a mi con una de Levon Helm,siempre que la pongo,alguien se me acerca para preguntarme.
Un Abrazo

Ringo dijo...

Con esas influencias y similitudes, entiendo que me hubiera gustado el bolo.... pero el norte para tan lejos!!!!
Ringo dixit

ROCKLAND dijo...

No os podéis quejar con la de conciertos que tenéis en Bilbo, eh!!
Gracias por la excelente crónica.

Saludos.

antonilópez dijo...

Me hubiese gustado estar allí, seguro que fué un buen concierto, pero a última hora sé puso enfermo el piloto de mi jet privee y me quedé en casa. Bromas aparte... un saludo!!

Joxemiel dijo...

Tsi-Na-Pah no es que sea asiduo al Antzokia, simplemente es una sala donde se celebran muchos conciertos en Bilbao, aunque sí es cierto que es un sito con mucho encanto...Lo de llevar camisetas de tus grupos favoritos es todo un rito en esto del rock...
Ringo estoy seguro de que te hubiera gustado, creo que tocaron en algunos sitios más de España...
Lo cierto amigo Rockland es que por aquí hay un buen flujo de conciertos, supongo que porque hay una buena afición a ellos...
Antoni tenías que habérmelo dicho que tu hubiera mandado el mio...;)

Gracias a los cuatro por vuestros comentarios.

Un saludo

Irantzu dijo...

Me gustan tus crónicas... Me dan envidia!!!

Joxemiel dijo...

Muchas gracias Irantzu...que no te den envidia que por donde vives puedes ir de vez en cuando a eventos musicales, cuestión de organizarse supongo...la música en directo rodeado de amigos es un auténtico placer...¿No te parece?
Gracias por comentar...

Saludos!!!!!!!!!

 
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