lunes, 18 de mayo de 2009

Buscando Un Beso A Medianoche, misántropo busca a misántropa

El cine norteamericano se ha prodigado en el género de la comedia romántica en multitud de ocasiones. El resultado ha sido un buen puñado de obras maestras de una lista variopinta de directores. Howard Hawks con La fiera de mi niña de 1938, George Cukor con Historias de Filadelfia de 1940, John Ford con El hombre tranquilo de 1952, leo Mcarey con Tu y yo de 1957 o Blake Edwards y su Desayuno con diamantes de 1961, no son solo comedias de corte romántico, sino grandes obras de la historia del cine. En los últimos años las comedias románticas llegadas del otro lado del charco tenían más de cine de consumo palomitero que de otras aspiraciones artísticas. Actores jóvenes y mediáticos, historias facilonas y canciones de éxito eran los ingredientes utilizados por la industria de Hollywood para este tipo de comedias. Sin embargo de vez en cuando aparece alguna obra que nos recuerda que el género sigue vivo, que mantiene propuestas más exigentes y audaces para la audiencia. La maravillosa Olvídate de mi de Michael Gondry, Antes del atardecer de Richard Linklater o Buscando un beso a medianoche, nos hacen olvidar a los que pierden el novio en 10 días, los alquilan, las que los tienen a pares o simplemente lo encuentran por e-mail.
La ultima sorpresa agradable que he tenido en este sentido ha sido la magnífica película de Alex Holdridge Buscando un beso a media noche realizada en el 2008. Se trata de una película encuadrada dentro del cine independiente, con actores poco conocidos, un director con apenas dos películas y que es autor también del guión. La fotografía del filme es en blanco y negro lo que remarca más su carácter indi y nos produce el efecto de realidad que impera en toda la cinta. El argumento trata sobre los avatares de Wilson, un escritor de guiones que lleva un año en Los Ángeles y que está pasando el peor año de su vida desde que salió de su pueblo en Texas. A través de un mensaje en una pagina de contactos que le pone su amigo Jacob conoce a Vivian, una chica que huye de su novio y que es también nueva en la ciudad.
La película combina perfectamente la comedia y el drama, dejando un regusto agridulce en su conjunto. El guión es dinámico, con diálogos inteligentes, la música es acertada y los actores están convincentes en sus papeles. Se trata de una comedia donde la soledad, la ternura y la inteligencia tienen su espacio propio. Un buen ejemplo de comedia romántica en forma de cine independiente hecho con la cabeza pero que va directamente al corazón.

Buscando Un Beso A Medianoche - Trailer V.O.S


 
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